jueves, 29 de julio de 2010

Ella

Cuando él bota una lágrima, es por ella,
mira al cielo y suspira, yo sé que es por ella, por que la extraña
la desesperación de no verla le hierve la sangre,
de no poder tocarla, ni acariciarla

No tenerla cerca lo mata
tenerla lejos es puro sufrimiento, un vacio inllenable
no poder ver su reflejo en sus ojos negros...
¿Qué estará haciendo?, Que inquietud

Su olor es chicle adolescente,
las ganas de abrazarla y no soltarla nunca
su pelo largo cayendo suavemente sobre su cara
y está tan cerca de besarla...

domingo, 25 de julio de 2010

Guárdame

Quiero desgarrarme el alma mientras estas presente. Quiero que me mires, me mires con detenimiento. Quiero que veas cada paso que doy, cada movimiento. Quiero que veas como me desintegro sin ni siquiera hacerme daño. Quiero hacerme pure, sin más ni menos. Vamos a ver como me trituro... como me comprimo.
Vamos a ver como cada parte de mi cuerpo desvanece, se hace aire, materia, como es que paso a otro mundo. Vas a ver lo adicta que soy; al sufrimiento, al dolor, a la tortura, a las ganas de no vivir viviendo. A las ganas de aniquilarme sin hacerlo.
Necesito que me mires y no tiembles, no te asustes, no te marches, no lo pienses. Necesito que cuando todo pase, cuando el dolor se vaya, cuando la pena no exista y las ganas de llorar tuyas desaparezcan, necesito que me ayudes. Que me recojas, parte por parte, que me guardes.
Cuando la paz ya este dentro de mí, cuando te haya gritado pidiéndote que pares, cuando parecía que estaba por rendirme, cuando la fuerza se me iba, cuando la paz por fin llegó. Guárdame.

Las mujeres y el fútbol

Estoy sentada en mi sillón y necesito una cerveza. Estoy esperando que comience el partido Alemania-Uruguay. Al costado mío están tres amigas esperando que enfoquen a Diego Forlán. A falta de una cerveza tengo una limonada que me da fuerzas para vivir cada minuto del partido. Uruguay, un país hermoso dotado de un equipo perfecto. Cada intento de gol es un grito que sale de mi garganta. “¡Vamos Forlán!”, es lo que he aprendido a gritar en éste último mes.

Es ése jugador uruguayo, perfecto de pies a cabeza, que lo da todo en la cancha y fuera de ella. Que corre sin parar y vive cada minuto del partido. Es el suspiro que nos saca a mí y a mis amigas cada vez que la cámara le enfoca la cara. Es la vincha blanca que despeja su pelo, son sus ojos y esa nariz que lo hacen hombre. Es por Uruguay que, las mujeres, amamos el fútbol, amamos los partidos y sobre todo amamos a los jugadores.

Suárez, Abreu, Fernández, Lugano, Cavani, Muslera, Peréz, son los apellidos que más repito en el día. Es la primera vez que vivo y sufro por una selección, que sufro por mis jugadores. Fue ésa depresión que nunca antes había sentido cuando Forlán faltando segundos para que acabe el partido, haga un tiro libre y lo falle por 2 milímetros. Pero fue esta noticia la que me subió los ánimos. El balón de oro va para Diego Forlán y así vuelvo a respirar. Gracias Forlán.

Necesito manos que hablen por mi.

Necesito manos que hablen por mí. Que sientan la ira que llevo dentro, las ganas de matar, las ganas de gritar y destrozar. Quiero aprender a hablar con los dedos. Quiero crear sensaciones. Tocar y no parar hasta que me entiendan. Aprender a quemarme y que no duela. Entender que cambiamos y envejecemos. Dar gracias por ser 10 y no menos. Quiero que me escuches sin decir una palabra.

Quiero que sientan la felicidad que llevo dentro, las ganas de bailar y no parar. Gritar desde lo mas alto, y volar. Quiero sentir, quiero crear, quiero llenar espacios en blanco. Saludarte y producir electricidad. Tocarte y sacarte una sonrisa. Llenarte de alegría y de paz. Extenderte la mano, ayudarte. Abrazarte con todas mis fuerzas y no soltarte.

Quiero que sientas lo que yo siento.